EL HOGAR SAN VICENTE DE PAÚL


          El "Ancianato San Vicente de Paúl", fue creado el 5 de Agosto de 1947, con la finalidad de ayudar a personas que ya han consumido la mayor parte de su vida. El asilo fue fundado por los Padres Paúles, quienes tomaron como protegidos a una barriada que habitaba en el actual aeropuerto de Barquisimeto. Después de socorrerlos con limosnas cada vez que se podía, surgió al poco tiempo la idea de realizar el actual aeropuerto, desalojando así del lugar, a la pequeña comunidad de ancianos, y aprovechándose a su vez, de realizar una solicitud al Consejo Municipal, la donación de un terreno, la cual fue aprobada, concediéndosele así al Noreste de Barquisimeto, casi una manzana en las aproximaciones del Hospital Central, al lado del Parque Bararida, en la calle 30 entre calles 14 y 15, En ese terreno se fueron construyendo casas a partir de 1958.
 

         

            A partir de 1968, se fue consolidando la institución, formándose así, el actual ancianato "San Vicente de Paúl", con una capacidad de 100 ancianitas. La principal función de este ancianato, es la de cuidar a estas personas que viven en la institución. Allí se les provee de las cosas mas indispensables, como son comida, ropa, vivienda, servicios médicos y sobre todo mucho cariño.
 


          El Hogar para ancianos se fundó hace mas de 55 años aproximadamente y fue el padre José Maria Marín quien lo inicio con este nombre. La institución actualmente esta formada por ochenta ancianitas y mas de la mitad no tienen nada ni a nadie. Ellas habitan en unas casitas formando una pequeña urbanización, en donde las ancianas viven independientemente y pueden hacer la labor que deseen, en el tiempo que quieran. Cada vivienda cuenta con su baño, cocina, recibo y dormitorio. También cuentan con una hermosa placita donde las viejitas van a tomar un poco de aire o conversar con otras compañeras. Este es el único lugar en Venezuela donde las ancianitas viven en sus casitas y no en habitaciones como en otros hogares. También cuenta con una capilla para las misas, con jardines, una enfermería y un comedor.






 



            Actualmente las ancianitas son atendidas por las Hermanitas de la Caridad, las cuales llegaron al ancianato hace mas de 35 años. La Hermana Sor Amelia, desempeña el rol de Directora de la Institución, la hermana Sor Eloina, que es la veterana de la cocina y además cuentan con un conjunto de hermanas jóvenes que ayudan en las tareas diarias del instituto. También cuenta con la colaboración de unos jóvenes muchachos del grupo Juventudes Marianas Vicencianas. Estos muchachos son del mismo barrio y algunos de los alrededores.



            Económicamente, el presupuesto es sumamente escaso, la asociación de Damas de la Caridad dan sus colaboraciones, como resultado de rifas y numerosos eventos que ellas organizan para obtener fondos para este ancianato, También cuentan con los aportes otorgados por el Colegio San Vicente de Paúl, entre ellos, la operación Kilo, que se realiza todos los años con la colaboración del estudiantado del colegio, y por ultimo, las colaboraciones que dan amablemente algunas empresas.

 


 A pesar de que cada día se hace más difícil mantener la institución, las hermanitas de la Caridad y las Damas de la Caridad, se mantienen firmes en su trabajo y optimistas de poder seguir cumpliendo con su labor para el bien del prójimo y sobre todo para el bien de estas personas que se encuentran en la ultima etapa de su vida, solas y faltas de cariño.
            El poder de dar un poco de alegría a estas personas que han vivido tanto, que a lo mejor tuvieron muchas cosas y que ahora su principal necesidad es el amor, ver como sus ojitos brillan de emoción al ver que alguien se les acerca, el compartir una parte de nuestro tiempo con estas ancianitas, es algo muy especial. De todo corazón, invitamos a los padres y representantes del colegio San Vicente de Paúl, y a todas las demás personas que se acerquen y visiten el Hogar San Vicente de Paúl, un momento de su tiempo, no les costará nada, pero si les dará mucho al poder compartirlo con las personas que más lo necesitan.


 


     

                                EL HOGAR SAN VICENTE            
                   
   La obra más querida del Colegio)

“Lo que hicieron con los pobres,    

conmigo lo hicieron”    

(Evangelio de san Mateo 25,40)


               Estas palabras de Cristo impresionaron vivamente el alma de Vicente de Paúl y marcaron su vida para siempre. El fue para todos el gran amigo de los pobres. Más que llamarlo Vicente de Paúl, habría que llamarlo Vicente de los pobres.

Todas sus fundaciones y todas sus obras llevan el sello de su amor a los pobres, a quienes él llamaba cariñosamente nuestros Dueños y Señores. El Papa León XIII lo declaró Patrono Universal de todas las Asociaciones de Caridad.

En Barquisimeto funciona el Hogar san Vicente de Paúl dirigido y atendido por las Damas y las Hermanas de la Caridad. En él residen alrededor de 80 ancianas. Unas 30 ya no pueden salir de la enfermería.

El Hogar san Vicente de Paúl es la obra social preferida del Colegio. Los Representantes, los Docentes, el personal subalterno, los alumnos y ex-alumnos consideran al Hogar como su obra social más querida.

Este amor y la ayuda material y espiritual se ha ido incrementando con el paso de los años. Muchos Representantes y ex-alumnos visitan, con frecuencia, el Hogar, sobre todo, los domingos. Saludan a las ancianas y les llevan su limosna: dinero, comida, ropa, medicinas. Algunos ofrecen su ayuda y servicio personal. Y nunca les falta la ayuda sanitaria de algún médico o enfermera. Merecen especial mención los Doctores Zapata y Vallín.

Los alumnos del Colegio hacen, por secciones, un día de reflexión en el Hogar. Eso les hace conocer la obra y les motiva a ser más generosos.

Todas las colectas que se hacen en el Colegio van destinadas al Hogar: las de las misas dominicales en la capilla del Colegio, las de las Primeras Comuniones, las de la Misa de Graduación de Bachilleres. Pero de todas las colectas la más importante es la campaña del Kilo que organiza para la Navidad. Con ella cada ancianita puede recibir un “mercadito completo”.

También merece mención especial lo que recogen los alumnos de la primero a sexto grado con las capillitas domiciliarias de la Virgen Milagrosa. Con ocasión de la visita de la Virgen, la familia le reza y deja su aporte económico para el Hogar.

En una película titulada El Señor Vicente, hay una escena al final de sus días donde aparece cansado y agotado y la reina de Francia, Ana de Austria, trata de animarlo recordándole lo mucho que ha hecho por los pobres, y san Vicente le responde con estas palabras: Majestad, no he hecho nada. -¿Qué más puede hacer?, responde la reina y el santo contesta: más todavía, más todavía.

Me gustaría que estas palabras de san Vicente fueran las nuestras al principio del año. El año pasado hicimos mucho por el Hogar san Vicente, este año haremos más todavía.

Que Dios y la Virgen Milagrosa nos bendigan a todos. Y que nos regalen un poco de aquella sensibilidad social que san Vicente de Paúl tuvo siempre con los pobres.

                                                                       Manuel G. Villabrille
                                                                                     Padre del Colegio San Vicente de Paúl.


 
HOGAR SAN VICENTE 2007

El Padre Villabrille definió el Hogar San Vicente como “la obra más querida del Colegio”.  El conoce internamente, de muchos años, ambas instituciones: el Hogar y el Colegio.  Por ello su definición me parece muy apropiada.
Desde su nacimiento el Hogar ha sido el lugar hacia el que todos los miembros de la comunidad paulista han canalizado sus inquietudes sociales.
 
Desde aquel gesto ejemplar en el que una de las primeras promociones de Bachilleres del Colegio donó el monto para una de las casitas de la urbanización hasta la última promoción: todos han aportado su granito de buena voluntad.

La mayoría de las donaciones que llegan a la obra provienen de gente relacionada con el Colegio, según me comentó la Directora saliente, Sor Amelia.

La urbanización cerrada llamada Hogar San Vicente de Paúl
está integrada por tres componentes importantes: unas 30 casitas en las que viven una o dos ancianas en forma supervisada, y una enfermería que acoge, en habitaciones de dos camas, a las que ya no pueden valerse por sí mismas. En el centro está la capilla y la residencia de las Hermanas, que son el motor del ancianato.
 


 


Este año la pequeña comunidad de hermanas se renovó en casi un 50%.
Se fueron la Directora, Sor Amelia,
y la enfermera Sor Rosa. En su lugar llegaron Sor Argentina García y Sor Mireya Portillo. Sor Argentina viene
de la vicaría de San Bonifacio, en el oriente de Venezuela, y Sor Mireya
de Valencia.

El Hogar conserva un profundo agradecimiento a Sor Amelia y a Sor Rosa porque ambas, con su trabajo y con su entrega, lograron despertar sonrisas en los rostros de las residentes, con frecuencia abandonadas de los suyos.

Bienvenidas Sor Argentina y Sor Mireya. Les deseamos que sigan sirviendo a los más pobres con la ilusión con que lo han hecho en sus destinos anteriores.

Las fotos están tomadas el sábado 20-10-2007, a las cuatro y media de la tarde, en una visita improvisada y no anunciada. Las mismas recogen momentos de la vida diaria del Hogar.

L. Arce