Lulú es el nombre
familiar de la coordinadora de Preescolar del Colegio San Vicente de
Paúl. Su nombre real y completo es
Lourdes Pastora Figueroa Kazer. Así figura en su Cédula de Identidad
y en su título de Técnico Superior en Educación Preescolar.
Lulú trabaja en el
Colegio desde el mes de septiembre de 1979 y es coordinadora desde
1985 de ese pequeño mundo hecho a la medida de sus ilusiones. He
dicho pequeño mundo, rectifico porque según las últimas mediciones
de los expertos ese sector
ocupa más de tres mil metros cuadrados.
El Preescolar fue
diseñado y construido para ese fin algunos años después que el
edificio central. Cuando los niños pasan a
segundo grado comentan ilusionados que ya va a estudiar en el
“colegio grande”.
El Preescolar consta
de dos ambientes separados por un salón de actos. Entrando a la
izquierda están las instalaciones del
Kinder y el Preparatorio con cuatro espléndidas aulas de planta
octogonal, un patio con piso de cemento en su mayor parte en
el que los jabillos, los ever green, los caobos, los mamones, las
acacias y otros árboles apenas permiten la entrada del sol. Hay
también en ese sector un módulo circular donde están las
instalaciones sanitarias y diversos juegos propios de un parque
infantil.
Este ambiente en un
día de clases lo llena el bullicio de 140 niños con edades
comprendidas entre los cuatro y los seis años
que con su chemisse roja te los encuentras en los rincones más
insospechados. El bullicio del patio contrasta con el orden en
las aulas durante las horas de trabajo. Es un placer contemplarlos
entregados a sus actividades en el aula.
A la derecha del
teatro está el ambiente del Primer grado. Aquí son tres aulas de
planta rectangular, un patio con una mini
cancha de básquet donde 120 niños comienzan a soñar con una canasta
al estilo de Michael Jordan. En las últimas navidades
estas tres aulas cambiaron los pupitres tradicionales por unas
mesitas modernas. Un mobiliario que supuso una inversión de
catorce millones de Bolívares.
Este sector del
Colegio que gobierna Lulú ocupa un área de más de tres mil metros
cuadrados, con oficina para la coordinadora
y un patio donde los niños esperan la llegada de sus papás, a las
12,30.
En este ambiente es
donde Lulú se siente como pez en el agua, gobernando a más de 260
niños que aspiran a pasar al colegio grande, a siete maestras de
aula, cuatro auxiliares y dos bedeles. Todo bajo las órdenes
impartidas por el Director del Colegio. |